Extrañaba esas lágrimas en total soledad mientras ahogaba sus gemidos de profunda tristeza en música y alcohol, durante la noche plena...
Extrañaba sentirse tan desarmada y a la vez tan completa, tan desorientada y a la vez tan planificada...
Extrañaba el gran vacío que sentía estando rodeada de gente a la que, en su momento, realmente le importaba...
Extrañaba sentirse única, aunque fuera una linda mentira, sentirse primera, sentirse importante...
Extrañaba esa hermosa melancolía con la que escribía y cantaba su agonía, en líneas llenas de ira y con una voz opaca por la frustración...
Extrañaba la tranquilidad de no sufrir la presencia de fantasmas reales que no se irían jamás...
Extrañaba no tener que fingir querer lo que apenas aceptaba con pesar...
Extrañaba sonreír de manera genuina, con la mente libre de nubes y con el corazón alegre, aunque difícilmente ocurriera muy de vez en cuando...
Extrañaba su aburrida normalidad, su libertad, su rebeldía...
Extrañaba vivir, extrañaba sentir y ser consciente... Necesitaba ver realizado solo un tercio de lo que alguna vez se imagino, y aunque una vida florecía en su vientre, la suya se marchitaba cada estación un poquito más... Pero seguía siendo feliz... Del mismo modo en el que siempre lo fue.
Aclaración: Cada artículo es un sentimiento que alguna vez se quiso plasmar, pero no quiere decir que necesariamente tengan vigencia al momento de publicarse.

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